Las toallas blancas son un símbolo universal de limpieza, higiene y calidad. Sin embargo, con el uso continuo y los lavados frecuentes, es habitual que pierdan su blancura original y adquieran un tono grisáceo o amarillento, conocido comúnmente como percudido. Saber cómo blanquear una toalla blanca percudida es clave para mantener una imagen impecable, especialmente cuando hablamos de toallas para hoteles, toallas hoteleras y toallas para hostelería que se utilizan a diario.
En esta guía práctica aprenderás métodos eficaces, seguros y económicos para devolver la blancura a tus toallas sin dañarlas, además de consejos profesionales para prevenir que vuelvan a percudirse.
¿Por qué se percuden las toallas blancas?
Antes de explicar cómo blanquearlas, es importante entender por qué ocurre el percudido:
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Acumulación de residuos de detergente y suavizante
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Uso excesivo de productos químicos
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Lavados a temperaturas incorrectas
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Minerales del agua (cal y hierro)
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Mezclar toallas blancas con ropa de color
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Uso intensivo típico de toallas hoteleras
En el sector hotelero, este problema se intensifica debido a la alta rotación y a la necesidad de lavados frecuentes, especialmente cuando se trata de toallas económicas que pueden tener menor resistencia si no se cuidan correctamente.
Métodos efectivos para blanquear una toalla blanca percudida
1. Bicarbonato de sodio y vinagre blanco (método clásico)
Este método es ideal para toallas para hoteles porque es económico, seguro y eficaz.
Cómo hacerlo:
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Lava las toallas solo con agua caliente.
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Añade 1 taza de vinagre blanco durante el ciclo de lavado.
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En el segundo lavado, agrega ½ taza de bicarbonato de sodio.
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No uses detergente ni suavizante.
✔ Elimina residuos
✔ Neutraliza olores
✔ Devuelve la blancura progresivamente
2. Agua oxigenada (peróxido de hidrógeno)
Una alternativa eficaz a la lejía, mucho más suave con las fibras de las toallas de hotel.
Pasos:
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Añade 1 taza de agua oxigenada (10–20 volúmenes) al lavado
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Usa agua caliente (60–90 °C)
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Acompaña con detergente para ropa blanca
Este método es muy utilizado en lavanderías profesionales de hostelería.
3. Remojo con bicarbonato y limón
Ideal para manchas amarillentas en toallas hoteleras.
Instrucciones:
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Llena un recipiente con agua caliente
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Añade ½ taza de bicarbonato
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Incorpora el zumo de 2 limones
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Deja las toallas en remojo durante 2–4 horas
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Lava normalmente
El limón actúa como blanqueador natural y desinfectante.
4. Percarbonato de sodio (oxígeno activo)
Muy recomendado para hoteles que buscan mantener blancura sin cloro.
Beneficios:
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Actúa a partir de 40 °C
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No amarillea
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Ideal para toallas para hostelería
Solo debes añadirlo junto al detergente siguiendo las instrucciones del fabricante.

¿Es recomendable usar lejía?
La lejía puede parecer la solución rápida, pero no es recomendable para uso frecuente, especialmente en toallas económicas:
❌ Debilita las fibras
❌ Reduce la vida útil
❌ Puede provocar tono amarillento a largo plazo
Si se usa, debe ser:
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Muy diluida
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Esporádica
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Nunca combinada con detergentes fuertes
Cómo evitar que las toallas vuelvan a percudirse
Blanquear es importante, pero prevenir es la clave en hoteles y alojamientos turísticos.
Buenas prácticas profesionales
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Lava siempre las toallas blancas por separado
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No sobrecargues la lavadora
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Evita el exceso de detergente
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Elimina el suavizante o úsalo con moderación
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Realiza lavados de mantenimiento con vinagre cada 10 ciclos
Estas prácticas prolongan la vida útil de las toallas hoteleras y reducen costes operativos.
Importancia de la calidad de las toallas
No todas las toallas reaccionan igual a los procesos de blanqueado. Las toallas para hoteles de buena calidad:
✔ Soportan lavados intensivos
✔ Mantienen la blancura por más tiempo
✔ Absorben mejor
✔ Ofrecen mejor experiencia al huésped
Invertir en buenas toallas de hotel es una decisión estratégica para la imagen del negocio.
En Pink Ant puedes encontrar una cuidada selección de toallas de hotel diseñadas para el uso profesional, combinando resistencia, suavidad y fácil mantenimiento.
¿Cada cuánto se deben blanquear las toallas hoteleras?
Depende del nivel de uso, pero como referencia:
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Hoteles y hostales: cada 3–4 semanas
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Spas y gimnasios: cada 2 semanas
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Uso doméstico intensivo: una vez al mes
Un mantenimiento regular evita la necesidad de tratamientos agresivos.
Blanquear vs. reemplazar: ¿cuándo cambiar las toallas?
Aunque el blanqueado es eficaz, hay señales claras de que una toalla debe retirarse:
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Fibras endurecidas
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Pérdida de absorción
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Deshilachado
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Olor persistente incluso después del lavado
En estos casos, renovar con toallas económicas pero de calidad profesional es la mejor opción.
Ventajas de usar toallas profesionales en hostelería
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Mayor durabilidad
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Mejor respuesta al lavado industrial
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Menor coste a largo plazo
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Imagen más cuidada del establecimiento
Las toallas para hostelería están diseñadas para resistir procesos de lavado intensivos sin perder rendimiento.

Conclusión
Saber cómo blanquear una toalla blanca percudida es fundamental para mantener los estándares de limpieza y presentación en hoteles, hostales y alojamientos turísticos. Con métodos naturales, productos adecuados y buenas prácticas de lavado, es posible devolver la blancura original sin dañar las fibras.
Además, contar con toallas de hotel de calidad facilita enormemente el mantenimiento, reduce costes y mejora la experiencia del huésped. Si buscas renovar tu stock o apostar por textiles duraderos y profesionales, explora la colección de toallas de hotel de Pink Ant, pensadas para responder a las exigencias reales del sector hotelero.